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Actualidad MIR

El programa MIR de Urgencias y Emergencias sale a audiencia pública con una residencia de cuatro años

Sanidad abre la audiencia del programa de Urgencias y Emergencias: un borrador con cuatro años de residencia y requisitos para las unidades docentes.

Ambulancia con luces azules circulando por una ciudad.

El programa formativo de Medicina de Urgencias y Emergencias ya está en fase de audiencia e información pública. Según el registro oficial del trámite, el plazo para presentar aportaciones se abrió ayer, 15 de octubre. El proyecto que Sanidad somete a audiencia propone una residencia de cuatro años. Describe las competencias de los futuros especialistas, cómo se les evaluará y qué requisitos tendrán que cumplir sus unidades docentes.

Es un paso más en la tramitación, pero el texto todavía no está aprobado. Si te interesa Urgencias, el borrador te permite empezar a conocer el modelo de formación que se propone. Que se haya difundido como proyecto no significa que todos los centros estén acreditados ni que haya plazas adjudicadas.

Cuatro años entre el hospital y las emergencias

El proyecto reparte la adquisición de competencias a lo largo de cuatro años, de forma progresiva. Incluye formación en urgencias hospitalarias y en emergencias, además de rotaciones por otros ámbitos clínicos. Combina competencias transversales, otras comunes con Medicina Familiar y Comunitaria y las propias de Urgencias y Emergencias.

Cada unidad docente se apoyaría en tres dispositivos: un hospital de referencia docente, un servicio de emergencias médicas y un hospital docente vinculado. La idea es que los residentes vean situaciones de distinta complejidad y entiendan cómo se conectan la atención hospitalaria y la extrahospitalaria.

A la hora de valorar una futura plaza, esa estructura dice más que el nombre del hospital principal. Si el modelo se aprueba en estos términos, convendrá saber dónde se hace cada rotación, qué desplazamientos exige y quién supervisa cada tramo.

Evaluar lo aprendido, no solo el tiempo rotado

El borrador prevé instrumentos de evaluación, un portafolio o libro del especialista en formación y entrevistas estructuradas con el tutor. Quiere dejar constancia de las capacidades que se adquieren, para que el avance no dependa solo del tiempo pasado en cada servicio.

Al elegir unidad, eso abre preguntas concretas. Conviene saber cómo se da la retroalimentación, qué oportunidades hay de repetir procedimientos con supervisión y cómo se detecta lo que hay que mejorar. Todo ello habrá que contrastarlo con el texto definitivo y con las guías docentes que elaboren las unidades.

La convocatoria pone una condición para adjudicar

La oferta MIR publicada en agosto incluye una condición expresa para esta especialidad. Según la Orden SND/928/2025, sus plazas solo se adjudicarán si se ha publicado el programa formativo y hay unidades docentes acreditadas en el momento que marcan las bases. Si no se cumplen esas condiciones, la convocatoria prevé dejarlas sin adjudicar.

La audiencia acerca el programa a su versión definitiva, pero la condición sigue ahí. Por ahora hay que distinguir tres documentos: el proyecto del programa, la norma que finalmente se apruebe y la oferta que de verdad pueda entrar en la adjudicación.

Lo que sigue abierto

Las aportaciones que reciba el proyecto pueden cambiarlo. Por eso sus detalles deben leerse como una propuesta y no como obligaciones que ya rijan la residencia. Tampoco sirven para anticipar cuánta demanda tendrá la especialidad ni con qué número de orden se agotará.

El siguiente hito será el resultado de la tramitación y su publicación oficial. Hasta entonces, la preparación del examen es la misma para todo el acceso MIR. Puedes conocer MirMeApp y aprovechar este tiempo para pensar en tus preferencias de especialidad.