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Actualidad MIR

Medicina Nuclear estrena programa formativo y renueva la evaluación de sus residentes

El BOE publica el programa de Medicina Nuclear: cuatro años, evaluación por competencias y un plazo para que las unidades docentes se adapten.

Equipo de diagnóstico por imagen con una persona tumbada y una profesional a su lado.

Medicina Nuclear ya tiene nuevo programa oficial de formación. El BOE publicó el 15 de septiembre la Orden PJC/1001/2025, que reúne el programa de la especialidad, los criterios para evaluar a sus residentes y los requisitos para acreditar sus unidades. La residencia sigue durando cuatro años y exige haber estudiado Medicina.

Si te planteas esta especialidad en el MIR, ahora puedes saber con más detalle qué formación tendrá que ofrecerte una unidad. La orden no convoca plazas nuevas. Lo que regula es qué se aprende durante la residencia y en qué condiciones docentes.

Un programa al ritmo de la tecnología

La orden explica la actualización por el desarrollo tecnológico de la especialidad. Cita la expansión de nuevos radiofármacos, la imagen híbrida, la tomografía por emisión de positrones, la cirugía radioguiada y la teragnosis. Con tantos cambios en la práctica profesional, el contenido de la residencia también tenía que moverse.

El programa suma las competencias transversales, compartidas con el resto de especialidades en Ciencias de la Salud, y las específicas de Medicina Nuclear. También vincula la formación a instrumentos de evaluación. Para un futuro residente eso tiene utilidad práctica: aparte del calendario de rotaciones, puede preguntar qué actividades hará, con qué supervisión y cómo irá ganando capacidades.

A quién se aplica y quién puede cambiar de plan

El nuevo programa se aplicará a quienes obtengan plaza en la primera convocatoria disponible después de su publicación. Los residentes de convocatorias anteriores seguirán, como regla transitoria, con el programa aprobado en 1996.

Quienes ya se están formando tienen, eso sí, una puerta abierta. Según el ámbito de aplicación y la disposición transitoria primera de la orden, el tutor puede proponer la adaptación durante los dos meses siguientes a la entrada en vigor. El residente tiene que aceptarla. También deben acordarla la comisión de docencia y la entidad titular. Y el cambio ha de encajar con la organización de la unidad y con la situación de cada residente, así que ninguna promoción cambia de plan de forma automática.

Las unidades docentes también tendrán que adaptarse

La novedad va más allá del temario. El anexo II fija los requisitos para acreditar unidades docentes de Medicina Nuclear. Las que ya están acreditadas tienen tres años desde la entrada en vigor para adaptarse, salvo que antes pidan modificar su acreditación.

Ese plazo da pie a una buena pregunta para cuando visites centros: cómo van a organizar la transición. Puedes preguntar qué cambios prevén en el itinerario formativo y cómo garantizarán el acceso a los distintos recursos docentes. El texto oficial ayuda a preparar esas preguntas, pero no cuenta cómo funciona cada servicio en el día a día.

Qué supone para la elección MIR

La orden ofrece una referencia común para comparar la formación entre centros. Antes de decidir, tiene sentido contrastar el programa nacional con la guía docente de cada hospital y con lo que cuenten tutores y residentes. Que un hospital disponga de una tecnología y que el residente adquiera esa competencia con supervisión son cosas relacionadas, pero se comprueban de forma distinta.

La orden entra en vigor al día siguiente de publicarse. A partir de ahí habrá que ver cómo se incorpora a los planes de formación y cómo se adaptan las unidades. Mientras preparas el examen, puedes conocer MirMeApp y reservar un rato para explorar qué especialidad encaja contigo.